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sábado, 15 de octubre de 2011

Anda y ve a verla


Anda, ve a verla ¿vale? Que si ella se ha dormido ella se despierta porque la casa de una madre no tiene puerta.
Otros no la tienen, se las robo el destino ¿vale? sin darse cuenta que no se te haga tarde para ir a verla.
Vale la pena, vale la pena, vale te mire un ratito tu madre buena.

Que mala suerte, que mala suerte que tu tengas una hija ¿vale? que mala suerte y no tenga un ratito para ir a verte. Como le duele ese desprecio ¿sabes? como le duele en el peso a una madre cuando te quiere.
Con que cariño, con que cariño se peina por si viene a verla su 'niña'.

Hoy voy a verte madre ¿vale? La mas feliz del mundo madre soy por tenerte, tengo tres mil razones para quererte. Siempre me guardas de lo que más me gusta madre, siempre me guardas para cuando vengo a verte siempre en su falda.
Como le quiere, cómo le quiere que le saca en una ollita para que se lleve.

Aunque tenga su casa ella es tu madre y de todas las mujeres ¿vale? ella es la mas grande, como ella te quiere no te quiere nadie. Que no se busca, ni se encuentra en la calle, asi que tampoco has escogido porque ella es la madre que te ha parido.
Tu madre es buena, vive siempre esperando que vayas a verla.

viernes, 14 de octubre de 2011

Tomarse un respiro


Hace días que pienso que no me gusta vivir sola, no.
Se estropea la calefacción, se rompe la lavadora, o surge cualquier problema y te lo tienes que comer tal como vives: en la más absoluta soledad.
Por eso me gustaba el hospital, porque allí siempre hay alguien con quien compartir un desayuno.

Hay veces que una idea se nos mete en la cabeza, y por más que lo intentamos no nos la podemos sacar, diagnóstico: "la obsesión". Un círculo vicioso del que es difícil salir.
Yo reconozco estar obsesionada, muy obsesionada, con la soledad.

Los síntomas de la obsesión son fácilmente reconocibles: el rechazo compulsivo, la manía, la insistencia... A mí los síntomas de la obsesión me los provoca la soledad, y ciertas compañías... Sobre todo la de aquellos que llegan los últimos y quieren ser los primeros, o a veces el que más crees conocer es el que más te decepciona.

Pero al obsesionarnos también nos duelen otras partes del alma, como la inquietud y la preocupación por sentirnos descubiertos, o la obcecación por alcanzar nuestras metas.

La obsesión puede ser un dolor que nos oprime el pecho y no nos deja vivir. La verdad, nunca había hecho el recuento, pero son demasiados síntomas para una enfermedad que a todos nos quita el sueño. Si todo tiene solución menos la muerte, debe existir algún tratamiento para la obsesión. Algo que alivie la insatisfacción y el desasosiego que provoca. Debería ser un medicamento sin efectos secundarios.

Tan dañina puede ser la euforia como la depresión que nos bloquea. El caso es que siempre nos sentimos incomprendidos ante nuestras obsesiones, hasta que nos damos cuenta de que siempre hay alguien que está peor que tú. Entonces te sientes fatal.

Hoy me he sentido bien, hice algo del cual no me arrepiento porque yo soy como soy y eso no lo puede cambiar nadie. Y he aprendido algo muy importante: si alguien frágil como yo ha podido vencer el rechazo a la soledad, y alguien pequeña como Lara, mi primita de 6 añitos autísta, ha logrado abrir su espacio, estoy convencida de que todo el mundo puede vencer sus obsesiones "Tomándose un respiro".
Es un tratamiento que deberíamos aplicarnos más a menudo.

jueves, 13 de octubre de 2011

Ochenta primaveras




Hoy me he fijado en mi balcón la cantidad de personas mayores que viven en mi pueblo, es un pueblo grande pero abundan los abuelos junto sus bastones en el parque de enfrente de casa, haciendo reuniones y debatiendo sobre el tiempo.

Ellos, nos dicen que andamos perdidos en los tiempos que vivimos, y que los hombres de antes no se ponían zarcillos, que los piropos en la calle dicen que también se han perdido y que lo viejo ya no vale. Te aconsejan sobre tus hijos, que en el pueblo se siembra un arbolito, y aunque se riegue el barbecho, hay que ponerle un palito que crezca firme y derecho y que un 'chiquillo' es lo mismo.

Él fue tus pies y tus manos cuando empezaste en esta vida, y te cogía en sus brazos porque eras pequeño y no veías, con él tus primeros pasos cuando solo te caías y tu primer cuento blanco.
A ti que sabes que ha respetado a tu madre, te demostró en esta vida que aparte de ser buen padre, con su alma la quería ¡Que no le roce ni el aire!

A ese del pelo blanco le debes lo que luchabas, él se quitó de sus labios lo que a ti se te antojaba y se reventó los brazos para que el pan no te faltara por eso lo quieres tanto.
Ese hombre te enseñó a ti, que la palabra de un hombre es lo primero, a decir las cosas claras, a ser sencillo y sincero teniendo solo una cara.
Esa anciana que tienes al lado es tu presente y tu pasado, te cortaba a ti el flequillo y con el sudor de su frente te hacía en el aire un castillo. A tu lado estuvo siempre siendo tu madre y tu amiga, y sobretodo, el talismán de tu suerte.
Hombre que caminas solo por la calle, en lo bueno y en lo malo él sigue estando contigo, a veces agárrate al palo cuando te veas perdido, ¡cómo han pasado los años!
Apostó su vida entera cuando no apostaba nadie y con tu nombre clavó una bandera, ese que va por la calle con ochenta primaveras.

sábado, 8 de octubre de 2011

Amiga


Soledad, siempre dispuesta atenta y presta a enredar mi existencia. Soledad ¿por qué me acechas y al fin te cuelas sin entrada a mi fiesta? siempre en mi frecuencia te sueles conectar, cambia de secuencia y me ensordece tu frialdad.

Soledad, en tu silueta se balancean un millón de horas muertas. Soledad, tan indiscreta, como certera, eligiendo pareja. Tu arma es la sorpresa y no sueles avisar, la mía es la paciencia y mis ganas de luchar.

Como una triste guitarra que rasguea la nostalgia, suenas en mi corazón compartiendo nuestras lágrimas, Soledad, lo mismo me das abrigo, que desarropas mi alma, eres templanza o castigo, según te caiga el disfraz, soledad, a veces mi confidente a veces lágrimas frías, pero ante todo y por siempre, mi amiga.

sábado, 1 de octubre de 2011

Mi querida Soledad


Qué triste es cuando crees que amaste a alguien y después de mucho llorar y de pasar el tiempo mirando así atrás, te das cuenta de que eso que creías no fue amor, solo fue un gran cariño que sentías por esa persona y que lo quisiste mucho pero no lo amaste.

Después que pasa el tiempo entiendes que esto fue una gran lección y que con esto puede ser que tengas la posibilidad de conocer la felicidad que da un amor verdadero, podrás saber que en el amor verdadero es una entrega de los dos, no es solo cuando se quiere es cuando se ama, con el sin número de defectos que tenga la persona, se acepta tal y como es, sin querer cambiarlo…

¿Por qué esto? Todas las cosas tienen un origen, de esto la mayoría de las veces es la soledad. Cuántas veces nos hemos preguntado ¿Mi destino será estar solo? Intentamos convencernos de que no buscando amor donde no lo hay, por miedo a quedarnos solos de por vida, por eso algunas personas para apaciguar ese sentimiento mantienen relaciones que no tienen sentido o hacen actividades que tampoco lo tienen. Por culpa de esto, la mayoría de la gente sufre, porque hacemos daño, básicamente, le jodemos la vida a la otra persona.

Una persona puede aislarse por algún tipo de situación social o laboral o simplemente, por propia elección por querer distraerse de todo, concentrarse o meditar. Hay periodos cortos y periodos largos; los primeros están valorados como un momento en el que puedas trabajar, pensar o descansar sin ser distraído. Los largos son desagradables y causan aislamiento y reclusión. No tiene por qué ser deprimente, ahí está el refrán ''Más vale sólo que mal acompañado''.
En mi caso, pasar muchas noches a solas conmigo misma, me ayudado a dejar de ser una roca y poder sensibilizarme con los demás, de poder sentir el dolor que sufre el otro con su problema.

Muchas veces elegimos estar solos, solo como una auto-defensa por miedo a que nos hagan daño y sinceramente, últimamente estoy sufriendo más de lo normal. Dejamos de confiar y nos encerramos en un mundo en el que tan solo creemos lo que nosotros mismos logramos, no confiamos en nadie más, porque el dolor pasado, nos hace ciegos y no nos permite arriesgarnos a tirar la aventura de conocer nuevas personas y de así no tener que enfrentar nuevas situaciones.
Cuando te pasas 2 o 3 años de tu vida solamente atendiendo todo lo que te sucedió en el pasado y no te atreves a dejar todo ese dolor y desamor atrás, pues te haces esclavo de vivir en la soledad, no eres capaz de correr nuevos riesgos, porque con el pensamiento pesimista de que saldrás herido en esta situación prefieres quedarte inmóvil y no jugar a nada. O por el contrario, abres nuevas puertas y decides dejar que pasen solos esos miedos o que simplemente, se lo lleven otros. Pero no hay que engañarse, uno está solo y nadie tiene por qué venir a salvarte. No es su obligación.

La soledad es una amiga fiel que esta presente en todos los momentos de nuestra vida, a veces es nuestra mejor consejera, la que nos abre los caminos del entendimiento, pero también muchas veces es la que nos abre el hoyo para caer en la tumba. Otras veces estar solo nos permite conocernos muchas más y así poder reflexionar para no cometer los mismos errores del pasado, y no hacerle daño a nadie.
Así que efectivamente,

Hay personas que por miedo a estar solos aceptan una pareja, aún sabiendo que no la quieren o que solo siente cariño por esa persona, pero piensan que con el pasar del tiempo podría sentir amor, son cobardes por no enfrentar su soledad y por jugar con el tiempo y los sentimientos de esa persona, no es bueno quedarse parado en su pasado, pero es peor buscar olvidar ese pasado, jugando con los sentimientos de otro, por eso es mejor estar solo hasta poder superar tu tristeza.
Pero, ¿qué hacemos cuando creemos haberlo pasado y te vuelven a hacer daño y lo pasas mal? No lo se, de verdad, que no lo se.

Concluyo con una frase bastante significativa para cerrar el post de hoy, 'cuando todos los animales se hayan ido, el hombre morirá de soledad'.