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jueves, 20 de octubre de 2011

Patriota del amor


Pero siempre hay un momento en el que el camino se bifurca. Cada uno toma una dirección pensando que los caminos se volverán a unir. Desde tu camino ves cada vez a la persona más pequeña. No pasa nada. ''Estamos hechos el uno para el otro'', ''al final ahí estará él''. Pero al final solo ocurre una cosa, llega el invierno, el frió y estas sola. Sigues estando sola.

Ya no hay vuelta atrás, lo sientes. Y justo entonces intentas recordar como comenzó todo y descubres que todo empezó antes de lo que pensabas, mucho antes. Y es ahí, justo en ese momento cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren una vez y por mucho que te esfuerces sabes que nunca volverás a sentir lo mismo, y solo tienes en la cabeza que ya nunca tendrás la sensación de estar enamorado.

jueves, 13 de octubre de 2011

Ochenta primaveras




Hoy me he fijado en mi balcón la cantidad de personas mayores que viven en mi pueblo, es un pueblo grande pero abundan los abuelos junto sus bastones en el parque de enfrente de casa, haciendo reuniones y debatiendo sobre el tiempo.

Ellos, nos dicen que andamos perdidos en los tiempos que vivimos, y que los hombres de antes no se ponían zarcillos, que los piropos en la calle dicen que también se han perdido y que lo viejo ya no vale. Te aconsejan sobre tus hijos, que en el pueblo se siembra un arbolito, y aunque se riegue el barbecho, hay que ponerle un palito que crezca firme y derecho y que un 'chiquillo' es lo mismo.

Él fue tus pies y tus manos cuando empezaste en esta vida, y te cogía en sus brazos porque eras pequeño y no veías, con él tus primeros pasos cuando solo te caías y tu primer cuento blanco.
A ti que sabes que ha respetado a tu madre, te demostró en esta vida que aparte de ser buen padre, con su alma la quería ¡Que no le roce ni el aire!

A ese del pelo blanco le debes lo que luchabas, él se quitó de sus labios lo que a ti se te antojaba y se reventó los brazos para que el pan no te faltara por eso lo quieres tanto.
Ese hombre te enseñó a ti, que la palabra de un hombre es lo primero, a decir las cosas claras, a ser sencillo y sincero teniendo solo una cara.
Esa anciana que tienes al lado es tu presente y tu pasado, te cortaba a ti el flequillo y con el sudor de su frente te hacía en el aire un castillo. A tu lado estuvo siempre siendo tu madre y tu amiga, y sobretodo, el talismán de tu suerte.
Hombre que caminas solo por la calle, en lo bueno y en lo malo él sigue estando contigo, a veces agárrate al palo cuando te veas perdido, ¡cómo han pasado los años!
Apostó su vida entera cuando no apostaba nadie y con tu nombre clavó una bandera, ese que va por la calle con ochenta primaveras.

jueves, 6 de octubre de 2011

La ausencia de tu adiós


Quiero aclarar que éste, no es el estado actual por el que estoy pasando, sí lo pasé, y me costó bastante superar. Pero todo es agua pasada, de todas formas, no quiero dejar guardado algo tan bonito y triste a la vez, ese sentimiento que, permitirme que generalice, hemos pasado casi todos en esta vida.

Lo que para ti no fue nada, lo fue todo para mi. En un mensaje tal vez un ''que seas muy feliz'' o en un trozo de papel ''no quiero saber de ti'', una llamadita corta, quizás un 'olvídame', no que te fuiste de noche y no te pude ni ver. Vístete que hace frío, que no se te haga tarde si has quedado con ella.
Aún me dura el recuerdo de tu caricias de miel, pensé que nunca dejaría de sentir tu fuego sobre mi ser, el sabor de tus labios, esos labios sobre mi piel.

Tu te quitabas la vida diciendo 'sin ti yo no', y qué pronto se te olvida y te vas con tu otro amor.
No entiendo por que me diste dos alas para volar, por qué me quisiste tanto y no me dejaste en paz, por que volaste tan alto si me ibas a soltar.
Yo no tengo nada contigo, por favor entiéndeme, yo no puedo ser tu amiga si de ti no se si me olvidaré.

Aunque me muera por verte, lo mejor para los dos, será de vista perderte y que llore el corazón, desearnos mucha suerte y no decirnos ni adiós.
Si supieras las veces que lloré, la ausencia de tu adiós, ¿por qué me buscas otra vez? Si tu sabes que te voy a decir que no ¿por qué vienes otra vez?

lunes, 26 de septiembre de 2011

La sombra de nuestro pino


Antes de darte la vuelta, ves ajustando las cuentas del tiempo que nos quisimos. De la manita cogidos, sin querer nos encontramos con un pino recién nacido y en tu puerta lo plantamos cuando eramos un poco más niños.

Hoy he pasado por tu puerta y en la cáscara del pino se pueden contar los meses que tú y yo nos quisimos, por eso vengo llorando. Pon buena cara al mal tiempo, que no se rompa lo nuestro o cada uno a su camino. Eres guapo todavía, no te encierres en tu destino, arregla un poco tu vida o tal vez siembra otro pino que crezca con alegría.

Yo no te culpo de nada ni tampoco soy culpable, amor quédate callado, no tiene la culpa nadie de que el amor se gastara. Como se secan las flores, echa coraje y no llores, que odio las despedidas.
Voy a llevarme la llave por si no me he dado cuenta y yo no puedo dejarte, que no me pare esa puerta para volver a buscarte.

Yo ni siquiera he pensado en arreglar mi destino, quizás volviendo a aquel lado donde encontramos el pino que hay en tu puerta sembrado.
Tantas caricias forzadas ¿para qué la misma almohada si ya no queda cariño? Yo no seré la niña que besaba tus mejillas, lo mismo que un pajarillo. Tú tampoco el niño que iba a buscarme a las noches.

No te sientes en la cama que al final como otras veces, con más caricias forzadas, con nuestros cuerpos se enciende lo que más tarde se apaga. Dame un beso y dime adiós, nos quedamos sin amor de tanto que nos quisimos, ya no sirve para los dos la sombra del mismo pino.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Una despedida


Como me duele en el alma tener que decir adiós, como me duele en el corazón y tengo un nudo en la garganta de sentimiento y dolor. Por dentro voy suspirando ''no me quiero despedir'', llevo una libreta en el brazo para acordarme de ti para escribir mientras con lágrimas y sentimiento y poderte decir que te llevaré en mi alma aunque me tenga que ir.

Dicen que no es bien nacido quien no sabe agradecer y yo me llevo en el alma un sentimiento de fe para poder volver. Al conocer a ese hombre, hombre de canela y miel, hombre que te da su alma, hombre que sabe querer y hombre que sabe agradecer.
Qué trabajito me cuesta tener que decir adiós, pensando solo en la vuelta se aleja mi corazón. Es lo mismo que una herida de sentimiento y dolor, qué trabajito me cuesta tener que decirte adiós. Aunque me vaya muy lejos aunque me tenga que ir, el corazón me lo dejo, te lo dejo para ti.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Imposible


Por culpa del qué dirán vivo en este tormento, mi vida no vale nada cuando cuento lo que tengo y no te puedo contar. Imposible, lo nuestro es imposible, bonito pero imposible. Yo te quiero mas que a nadie ¿y eso a ti de qué te sirve? Si tu no tienes mis carnes y sin mis besos no vives.

Qué duro cariño mio querernos como dos locos y adorarnos escondidos sabiendo que puede tener otra los besos y los ojos míos. Mi almohada, tu cuerpo es mi almohada, y la funda tu pijama. Mis manos te desnudaban. Qué bien he sentido que tus brazos me abrazaban hasta quedarnos fundidos. Después me quedé dormida y cuando me despertaba no veas como me ha dolido al ver que era la almohada y no estabas al lado mio.

Mi teléfono no suena, mi reloj no tiene hora y yo me muero de pena porque siempre duermo sola así que contigo, quiero irme contigo porque si tu vivieras conmigo yo no estaría pagando este castigo de habernos querido tanto y no seamos ni amigos.

Maldito sea este infierno, cada uno por un lado y sin dejar de querernos, quien calma un amor tan grande con besos de contrabando. Y por más que voy y venga diciendo 'voy a dejarlo', lo dejo y al mismo tiempo por un beso de tus labios daría todo lo que tengo. Pero si arriba hay un dios, no llores cariño mio, ya verás como tu y yo buscaremos un rinconcito, y escondidos, vamos a amarnos los dos..

domingo, 18 de septiembre de 2011

Un país muy lejano


Tengo una cosa clara, la vida está muy mal echa, y la prueba de esto es que nunca nos apetece levantarnos de la cama.

Hoy quiero escribir sobre las despedidas, sobre el efecto misterioso que tiene sobre nosotros un simple beso de despedida, o una sonrisa de tu chico antes de salir por la puerta.
Pero no todas las despedidas son bonitas, hay algunas que no queremos que lleguen nunca, y nos aferramos a lo que tenemos como un clavo ardiendo. Hay despedidas que se alargan durante varios días, supongo que en estos casos el adiós se te va pegando a los ojos como si fuese una enorme legaña, y hay despedidas que queremos que lleguen cuanto antes porque la espera solo sirve para añadir angustia.

Nada como una buena juerga para despedirse de lo que sea, de una vida sin deudas, de un problema que te quita el sueño, me encantan estos momentos en que la risa se lo lleva todo por delante, pero lo queramos o no, las despedidas son tristes.
Es triste despedirse de una vida familiar organizada, y es muy triste despedirse de algo que ni siquiera a comenzado.... y despedirse de un hijo.... no se, supongo que es algo así como despedirse de una forma de reír, y del brillo especial que tenían tus ojos, debe ser como despedirse para siempre de uno mismo.

Y luego hay una clase de despedida que es de lo mas rara, la despedida de un amor, pero creo que no me apetece mucho escribir sobre esta clase de despedidas.

Que importante es despedirse de una fase de tu vida, para poder entrar en la siguiente. A veces, la vida te devuelve a un sitio del que ya te habías despedido, y a veces te insinúa que es mejor despedirse a tiempo de algo que no te conviene.

A mi me gusta pensar que las despedidas son bonitas, que son el broche que le pones a algo muy intenso que te ha echo muy feliz. Por eso cuando no podemos despedirnos, sentimos que nos han quitado un derecho, el de emocionarnos hasta las patas en el ultimo momento.

Una despedida puede ser un final horrible, pero también puede ser el inicio de algo nuevo que nos espera lleno de sorpresas. A mi me gusta mas verlo así.