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martes, 25 de octubre de 2011

Análisis del sueño


¿Habéis cogido alguna vez un papel y un boli y habéis escrito pensamientos, sentimientos o situaciones al 'tuntun''? A mi me aclara las ideas bastante, luego, al releerlo te das cuenta de lo que te preocupa de verdad. Hoy salió sobre la gente que vence los obstáculos de los demás... sí, porque como no tienen suficiente con los suyos... y coñe ¿por qué no? de hacer uno mismo su camino a pesar de todo. Y es que es verdad, en este mundo o te haces tú el camino o inventas tú tu propio sueño para ser feliz o nadie va a venir a asfaltarte la carretera.

* Cuando los sueños se equivoquen voy a dibujar un camino para que la senda se acorte. Cuando la magia de la noche venga a susurrarme al oído y tu hagas que no se note... cuando los sueños se equivoquen, cuántas otras cosas se calmaron, otras se juraron y otras no se conocen. Cuando me digas otra vez que no valió la pena porque esa senda está llena, ahórrate la voz.

Y que no sea aquí, sintiéndolo, mirándome, que me desquicio por los dos y sin saber si yo hago bien... se ha vuelto loco el corazón de tanto hacer porqué es mejor que lo que pienses, dímelo y tal vez es mejor que estar dormida.
Cuando el que ocupe desaloje... ya que las paredes se han ido o del cinturón quede el broche. *

Si ésto lo analizara un psicólogo, practicamente te diría que ésta persona siente que debe hacer su camino cuanto antes pero que, por culpa de alguien, posiblemente algun amor pasajero, quizás presente o algun tipo de impedimento, no consigue acabar de 'arrancar'. Siente deseos de acabar con todo lo malo y por ahora sabe, que solo puede vivir de sus sueños.

lunes, 24 de octubre de 2011

Antonia

Hoy hemos cambiado el mobiliario del salón de casa para que éntre mucha más luz por los ventanales de tal manera que desde mi sitio, en la mesa, puedo divisar perfectamente la calle, justo al lado de la ventana.
Adoro ese sitio, me encanta observar tranquilamente la gente que pasa por la calle, las situaciones que nos emergen, situaciones de alegria, dolor, incluso vergüenza. Para vergüenza lo que les ha pasado a una pareja que pasaban por allí, dos chicos bastante jovenes iban paseando, mirandose mutuamente, miradas picaronas y tiernas. Con el gesto el de cogerse la mano delataban su sexualidad pero se vieron sorprendidos, al parecer, por un amigo en común.
Rápido se despegaron, se conviertieron en 'machos', espalda ergida, pose chulesca y mirada desafiante. Alguien que de verdad, no son.
¿Y cuánto tiene que aguantar cada persona porque su manera de ser o sus ideales no son los politícamente correctos segun nuestra puñetera sociedad? ¿Acaso esos jovenes son peores que un asesino? ¿que un violador?


* Le dejaron a su padre un ramo con 12 rosas un 14 de febrero...
Dos renglones: ''De Manuel para Antonio con cariño, de su amado que lo es. ¿ porqué esconderte amor mío, porqué escondernos, porqué?
Esto habrá si un error de alguien que se ha confundido, miraba el nombre y la dirección, no puede ser hijo mío, y Antonio le respondió:
Es un pedazo de pan mi Manuel, es un chavalito, padre, y lo que siento por él no lo sintió nunca nadie, ni un hombre ni una mujer.

Desde chica me gustaban los zapatos de mi madre y las barbies de mi hermana, yo le pondría un altar a ella que me llama Antonia, padre, cuando tu no estas, y me deja sus colonias, por dios no le digas na.
El barrio me nombrará el maricón de la calle, no pienso esconderme más, te tengo a ti y a mi madre, me sobra to o demás.

Madre, hoy quiero que sepas que eres lo mas grande para mí, desde aquella vez primera en que descubriste como era, me diste la vida entera y has vivido para mí, se lo he contado a mi padre y en el semblante leí que ha dicho que no por fuera, pero por dentro que sí.
Si a tus pies te trajera la luna madre, el sol y todo lo que se mueve no podría agradecerte... Has llegado a conseguir que no me cambie por nadie a fuerza de hacerme feliz, como te agradezco madre todo lo que has echo por mí.
Mira que ramo de rosas para un 14 de febrero, no me lloriquees celosa que tu sabes que te quiero por encima de todas las cosas.

El día en la cafetera, la charla de todas las tardes, cuatro tazas en la mesa y dando las 6:10h, con un beso por mejilla padre este es mi Manuel, calentaron cuatro sillas bajo el humo de un café. Yo le juro por mi madre, que lo nuestro es para siempre, hasta que el amor se acabe, nos comprenda toda la gente y la muerte nos separe...
Es un pedazo de pan mi Manuel, que bueno es conmigo, madre, ni un hombre ni una mujer nunca adoró nunca a nadie como me adora a mi Manuel. *

domingo, 23 de octubre de 2011

Cuestión de piel


No hay nada que me fastidie mas que tener que contar algo importante y no saber que palabras elegir.
Si el lenguaje corporal fuera tan eficaz como dice mi compañero Gonzalo, bastaría con mirarnos a los ojos para saber que nos pasa. El fallo esta que para entendernos, necesitamos una dosis de sinceridad que no siempre estamos dispuestos a dar.

Esta claro que Gonzalo es un experto en la comunicación no verbal, era mi antiguo tutor de danza, y actualmente cuando lo veo siento que me envía señales, que quiere escucharme, pero a veces mi cuerpo está bloqueado, mudo, se ha quedado sin voz.

Desearíamos muchas veces no sentir ni padecer, ser inmunes al dolor y a ciertas reacciones de nuestro cuerpo que no podemos controlar.

Seria tan sencillo como desactivar nuestros sentidos. Pero a la vida le pedimos emociones y los sentidos mucho mejor que las palabras son los que nos recuerdan que estamos vivos, para bien y para mal.

Hay silencios mas significativos que mil palabras, llenos de significado, de sentimientos...
Porque entenderse y llevarse bien con alguien es simplemente una cuestión de piel.

La preocupación se puede leer en la mirada de unos ojos tristes, también se puede leer el desaliento, y al coger aire para seguir adelante, respirar la complicidad de los viejos tiempos.

No es difícil encontrarse cuando uno se siente perdido, siempre que esté dispuesto a escuchar lo que su cuerpo dice, porque la sinceridad nace y empieza en uno mismo, nace en el corazón.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Sin malos tragos


Un día pasa, pasa que estas de pie en algún lado y te das cuenta de que no quieres ser ninguno de los que están a tu alrededor. No quieres ser el amigo al que consuelas desesperadamente, ni tampoco tu padre, ni tu hermana, ni nadie de tu familia. Ni siquiera quieres ser tu, solo quieres salir corriendo. Salir a toda ostia del sitio donde estas y de repente ocurre, algo se acciona y en ese momento sabes que las cosas van a cambiar.

Imagino que ese momento es cuando se activa tu yo interno, esa persona romántica, esa persona que decide cambiar su vida para ser totalmente feliz pero ¿cómo podemos ser totalmente felices? Una sola palabra, amor. El amor es lo que nos da la vida a todos, lo que nos hace levantarnos con una sonrisa en la cara cada mañana, lo que nos hace pasar cosas que sin amor no pasas ni de coña.

Cuando te enamoras por fin, al encontrar a la persona adecuada o a la que crees que lo fue... todo te da igual, ya puedan estar pasando cosas que tu no reaccionas, no merece la pena ponerse mal si sabes que al mediodía vas a escuchar esa vocecita que te vuelve tarumba, como que los problemas se hacen mas pequeños, como que todo tiene menos importancia en tu vida. Los problemas siguen estando pero esa personita que hace que sonrías como tonta por cualquier cosa, te hace pasar el mal trago de diferente manera.
Ya no hablamos de sexo como la vez anterior, esta vez es amor.

martes, 18 de octubre de 2011

Su Andalucía


Una de las personas que más quiero por su dedicación, por sus cuidados, su protección y cariño, sin contar con los malos momentos y las discusiones que hemos tenido, incluso con lo verdaderamente mal que nos llevamos, es mi padre.
Es Andaluz, y vino a Barcelona por amor, mi madre. Aquí me criaron los dos pero siempre dejándome como espinita mis raíces andaluzas.

Rebuscando entre sus cosas que guarda con más cariño, un libro se encontró, entre las páginas una foto en blanco y negro de cuando él era un niño, su pantalón de remiendo, con su aro y su flequillo.
Hay que ver cómo pasa la vida y el tiempo, yo se que él sigue teniendo ganas de volver, pero es ya tarde y no puede ser.

Siempre me contaba, que entre el jarrito y la tinaja, su gente y sus buenos dias la vida allí era lo mejor. Hace un tiempo la lluvia del cristal le arrancaba el recuerdo del panadero que venia con su carro y sus canastas y el pan de leña repartía. Y él sabe, que sus nietos no serán de su tierra, de sobra lo sabe, que el pobre se queda solito en la mesa si habla de volver porque ya es tarde y no puede ser.

Cuántas noches se despierta buscando la luz del día. Qué bonito es despertar y asomarse a una ventana con el sol recién salido, qué bonita es la mañana del sitio donde has nacido. No puede ser, no te acuerdes de aquella mañana, que no puede ser, no te acuerdes de aquella ventana y no mires el café, que te pones triste y eso sí que no puede ser.

En silencio repasaba las hojas del viejo libro, en la página 110, gastado de tanto cogerlo, que casi no se veía, un billete en blanco y negro de regreso a Andalucía.

Quien pudiera volver a desandar otra vez el camino, madre mía, quien pudiera volar y escaparse para siempre en tu Andalucía.

viernes, 7 de octubre de 2011

Dieta milagro


Adelgazar... qué palabra más fea... sobretodo si lo vives en tus carnes. Me he tirado toda la puñetera vida a dieta, desde pequeñita, porque en vez de ver una niña, veían un donete andante.
Os voy a contar la historia desde el principio, una noche, en uno de mis innumerables ataques de sueño me apotroné en el sofá y me puse a ver la teletienda. Y claro, ver el ''superabdominazeiser'' usado por un abuelo de 60 años que tenia 230 mil millones de abdominales redistribuidos por todo el cuerpo y luego ver a una señorita de pechos máximos y bikinis mínimos usando el aparato sin ningún tipo de dificultad hace que tu te mires, te cogas las chichas, te deprimas, encima luego de fondo la publicidad ''ponte en forma, ponte en forma'' y claro, dices pues sí qué remedio ... Para el próximo año...voy a cambiar de vida, seré una mujer mucho mejor y como no me gusta mucho el ejercicio comentas lo siguiente en casa ''voy a ponerme a dieta'' y es cuando te dicen ''ves al médico''.
Cuando alguien de confianza te dice que por unos kilitos vayas al médico, malo ¿qué soy para los demás? ¿el iceberg que chocó con el Titanic? ¿La orca de 'Liberad a Willy'? La cosa es que no le haces ni puñetero caso y te vas al kiosko a ver las innumerables revistas sobre dietética barata y entre las revistas; Hola, Qué me dices, Mía, tuya y su puñetera madre, te encuentras una que te dice 'adelgace 26 kilos en 4 semanas' y dices ¡coño, esta es la mia!

El primer día de la dieta, desayuno: Hojita de lechuga y vasito de agua, no vaso, vasito. Almuerzo, media hojita de lechuga... y ya. Comida, hojita de lechuga, vasito de agua con limón para que se te llene bien la tripa. Merienda, ¡una aceituna!. Cena, hojita y media de lechuga y vasito de agua con limón. Claro que pierdes los 26 kilos... también las uñas, el pelo, las ganas de sexo... vamos, que te mueres.

No sirve así que luego pasamos a otra fase que es la autoconvicción de que solo hay un único alimento que engorda, los demás no, y casualmente coincide con el alimento que menos te gusta … Un ejemplo, llegas a una heladería y dices ''me pone cuatro bolas de helado de vainilla con un buen chorro de nata montada, sirope de chocolate y la guinda, pero no me pongas nueces que me engordan '.
O por ejemplo, estás en casa y te ponen pescado y sueltas un ''Es que a mi el pescado me engorda'', luego la tarta de queso que ha hecho tu madre no te engorda, ni la Coca Cola, ni el pollo relleno de ciruelas que tan bien le sale a tu padre...

Así que nada, la próxima vez que vaya al kiosko me compraré la de Ana Rosa Quintana, a ver si me cuenta algún truco de por qué ella pariendo 3 veces y con mellizos tiene mejor tipo que yo... eh, aunque pensándolo bien, si me hago rica como ella tampoco me va a hacer falta la dieta...

miércoles, 5 de octubre de 2011

Tres grados


Nada como una ducha refrescante con tu chico, para olvidarte del mal rollo del trabajo, los estudios, el día a día, la propia casa... no es que el mal rollo deje de existir, pero mola saber que puedes vivir con el. Aunque para eso, primero tendría que tener a mi chico conmigo...
Yo cuando estoy con el ánimo cambiante, siento algo así como una tristeza en grado 1, es suave, una mezcla de melancolía y añoranza, que a veces te sienta hasta bien, pero a veces se te quita la dulzura de un sopapo.

La tristeza en grado 1, te tiene todo el día a la deriva, a ratos estas bien, a ratos mal. No se puede hacer nada para luchar contra eso.
Grado 2 de la tristeza, ya no hay disimulo, la tristeza esta a la vista de todos pero queda un resto de ánimo para pedir ayuda. En esta fase, a la tristeza se le puede dar esquinazo, los hay que salen de copas y les funciona de maravilla. Los hay que trabajan hasta las tantas y así no tienen tiempo de pensar en nada. Y los hay que intentan esquivar la tristeza, para no tener que sentirla, lo que no deja de ser una bonita pero gran grullada.
Aunque la mejor terapia para un mal día, es quedarse dormido y cruzar los dedos para que mañana no suba un grado la tristeza.

Grado 3 de la tristeza, la cosa se pone fea, amargura, impulso auto destructivo y rendición. En el grado 3, ya no hay consuelo, solo vale el refugio de la soledad, nos sentimos tan mal que no queremos torturar con nuestra compañía a ningún amigo.
Un amigo decía, que por muy mal que te sientas, no te puedes acostar nunca sin haberle arrancado al día, una sonrisa. Supongo que no es un mal consejo, pero a veces están muy caras las sonrisas. Y estamos en crisis.
En el grado 3 de la tristeza, el único consuelo es saber que todo lo malo es siempre pasajero, en el momento menos pensado te espera una palabra que te puede cambiar la vida.

martes, 20 de septiembre de 2011

No más miedo [Cap.4]


Obsesión, celos, pasión, dejadez y decepción son las partes negativas de mi siguiente relación, que me llevó a mi situación actual. Al principio creí que sería el definitivo, fue con él con quien yo engordé metafóricamente hablando luciéndome sexualmente, fue entonces en aquel momento cuando volví a escuchar la frase ''eres una diosa'' y me lo creí. El movimiento de mi pelo, mi torso, mis ojos, mis labios lo decían todo y dejé de ser, otra vez, una mujer normal. Pero al parecer, tampoco podía llevar mi ritmo y la relación se fue al traste.

Hace más de medio año me sucedió algo horrible con respecto al sexo, cosas que no me apetecen nombrar, cosas que únicamente deben de quedar en mi cabeza. Por una vez en mi vida, el sexo me dio asco. Pero aquella noche comprendí que el sexo y el matrimonio no son tan distintos porque puedes convertirte en propiedad de la otra persona, y cuando esa persona es como algunos de los anteriores citados, tu vida deja de tener valor.

Mis mejores amigas siempre me han dicho que me alejara de todo eso, que no arriesgara tanto con los hombres porque nadie sabe lo que pasará el día de mañana, pero también dicen que quien no arriesga no gana.

Disfruta de la vida todo lo que puedas, el amor llena las neveras y la mía estaba vacía desde hacía un tiempo, debemos de querernos más … Ahora, puedo tocar la hierba, sentir lo áspero, sentir el terciopelo, despacito voy tocando mi cuerpo y descubro cada día qué camino debo de seguir, ser yo misma.

Seré una mujer promiscua, ya que pretendo utilizar el sexo como medio para buscar lo que todo el mundo quiere encontrar en su vida; reconocimiento, amor, cariño, placer y autoestima. ¿Qué hay de malo en eso? Podéis ponerme algún nombre, no me importa, adelante. Pero sí tenéis que saber qué soy en realidad, una nereida, una ninfa, una reina...

viernes, 16 de septiembre de 2011

Eres mía [Cap.3]


Años más tarde me enamoré locamente, tanto que no me importaba el sexo entre nosotros y estuvimos semanas sin tocarnos. Cuando por fin lo hicimos, una noche de escapada nocturna a la playa, no sentí nada como mi primera vez, pero le amaba, él me amaba a mi y su amor era para mi lo más importante. Estaba viviendo un sueño maravilloso y no quería despertar.

Meses después yo pasé a ser propiedad exclusiva de mi pareja, hasta el punto de que celaba hasta de mi perro, tuve que dejarle el perro a mi amiga un tiempo. Se presentaba en mi centro de estudios haciendo guardia para controlar, no quería que trabajara... A partir de ese momento, el maravilloso sueño que creía estar viviendo empezó a convertirse en una pesadilla. Me acababa de dar cuenta de que no conocía a la persona de la que me había enamorado.

Las personas no cambian pero yo tenía la esperanza de hacerlo con él pero mi amiga tenia razón, estaba ciega y lo peor de todo es que seguía queriéndole. Sólo tenía ganas de perder el sentido, desaparecer del mundo.

Tras meses de recuperación, vi el final del pozo y quise salir y ver de nuevo la luz. Mi ruptura con aquel chico fue dolorosa y estuvo a punto de costarme la vida. Llevaba meses sin tener un orgasmo y mi cuerpo volvió a despertarse. Es como si me hubiese despertado de un largo y eterno sueño. Estaba hambrienta y ya sabía cuál iba a ser el camino para saciar mi apetito. Seguir buscando.

Volví a encontrarme con alguien especial mucho tiempo después, en ese momento sentí una extraña sensación, igual que me pasó cuando tenia 15 años. Necesitaba saber más, experimentar más. Más tarde me sucedió que me estremecía con solo tocarme, yo misma me hacia viajar al cosmos, ver las estrellas. Me gustaba. La relación volvió a romperse, esta vez no tenia nada que ver con el sexo, sino con terceras personas. Y mucho me temo que esa tercera persona, en realidad, había sido yo.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

La desnudez de una Diosa [Cap.2]

Tras varios meses de soltería, la soledad y el silencio se apoderaron de mi, necesitaba aire y no era yo. Años más tarde tuve otra relación de pareja. Al principio fue fantástico, lo tenía todo para ser el hombre perfecto, ''eres una diosa''. Cada vez que me decía eso en la cama yo crecía 5 palmos, me hacía más bonita, más bella, incluso, la mejor. Pero no os engañéis, todo eso es al principio. Yo estaba viviendo sola y él venía a verme muy asiduamente. Luego... luego dejó de ser asiduo. ''¿porqué no te quedas a dormir nunca?'' le pregunté una vez, a lo que me contestó ''tú no quieres que duerma, ¿no te cansas nunca? No te enfades pero es que no puedo seguir tu ritmo''. Otro hombre que desaparecía de mi vida.

Hoy en día sigo teniendo el mismo afán de experimentar a través de mi cuerpo. Hay días que me pasaría horas bajo la ducha sintiendo el frescor del agua, olvidándome de todo pero no puedo dejar de pensar en que me falta algo en mi vida. Muchos hombres, se que sólo me quieren para meterme en la cama, y la verdad, me gusta. Pero me duele, porque ante todo soy mujer. Por lo tanto, me gustaría que el hombre al que quiero sea el único que tenga esas necesidades conmigo, y yo con él.
A veces me siento absolutamente sola. Me gustaría tener la compañía de mi hombre para que me consolara, pero ni siquiera tengo fuerzas para pillar el autobús y salir a buscarlo.

Soy consciente de que mi vida sexual, o tal y como yo veo el tema de la sexualidad me puede perjudicar en un futuro, o quizás no ... Pero hasta hace bien poco me sentía una mujer normal y es una sensación que me vuelve loca, me gusta ser como el resto de las mujeres que se cruzan conmigo a diario. Gracias a Internet he podido encontrar algo tan importante como el sexo, el amar de un hombre.

domingo, 11 de septiembre de 2011

El motor que mueve el mundo [Cap.1]

Dije hace tiempo que no lo haría pero sí, voy a contar algo de carácter más privado. Perdí mi virginidad a muy temprana edad, me acuerdo que tenia mucho frío, a los 15 años, el día de mi cumpleaños. Un momento así es imposible de olvidar. Me acuerdo que a penas sentí nada, fue algo seco y solo sentí una gran vergüenza que se apoderaba de mi cuerpo por no haber sangrado y esa extraña sensación de estar mojada en la cama, me acuerdo que minutos después estaba totalmente incomoda. Quien fuera mi pareja se había preocupado de buscarnos un sitio especial, un hotel bastante bueno en el centro de Barcelona, pero desgraciadamente, esa noche no podía pasarla junto a él. En casa era, y a veces creo que sigo siéndolo, la Cenicienta y a las 12 yo tenia que estar en casa. Aún así logré convencerlos para que me dejaran horas más tarde con escusa de la celebración de mi cumpleaños.

A partir de ese momento y muchas otras experiencias relacionadas con el sexo y mi cuerpo, descubrí que yo era especial. Pasé por una fase de negación, y me repetía una y otra vez que entregarle mi virginidad a mi chico no era malo, pero un personajillo con carita de ángel aparecía y me decía que no era el indicado. No me arrepiento, puesto que si no lo hubiera hecho, hoy en día quizás no tendría la experiencia que tengo ahora porque una vez que empecé, no pude parar.

Quizás escribo esto porque siempre he sabido que tenia un problema con el sexo, para mi contar esto es lograr algo de perspectiva sobre el asunto. Dicen que los que escriben sus problemas y sus cosas es porque se sienten solos, no creo que sea verdad. Es porque tienen algo que contar. Porque su vida es un tanto diferente a las de los demás y la mía en cuestión de sexo, lo es. Y aunque nunca lo confesemos, siempre esperamos a que alguien lo descubra o lo lea a escondidas para conocer la verdadera personalidad del autor.

'Nunca renuncies a aquello que anhelas, porque después te arrepentirás' esas fueron unas palabras que dijo mi hermana hace mucho tiempo. Y seguí sus consejos. Mi amiga Paloma me dijo una vez de pequeñas ''Yo necesito enamorarme, encontrar un hombre que me quiera y si puede ser que de vez en cuando me regale flores'', ''yo también quiero eso, con la diferencia de que yo prefiero que folle bien y entonces, ya le regalaré yo las flores''. Sí, odio las flores, no me gustan. En el campo están muy bonitas y lindas, no necesito que un hombre me regale flores para decirme que me quiere cuando lo puede hacer con una caricia todas las mañanas, con una mirada, e incluso haciéndome el amor.

Justo después, en el hotel de Barcelona, la sensación de que mi primera experiencia sexual no podía ser así me hizo volver junto a él, me faltaba algo. A partir de esa extraña descarga de energía se despertó en mi un deseo de comunicarme a través de mi cuerpo, una curiosidad innata por experimentar sensaciones a través de un beso, una caricia o el contacto con mi piel.

Y solo fue el principio.